Vista de un área de documentación en instalaciones de Ferrer Internacional, con una persona trabajando en un entorno técnico o de laboratorio tras una zona acristalada.
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13 cosas que necesitas saber sobre el I+D de Ferrer

#BusinessFocus

1. Todo empezó pronto con una prioridad clara: “investigar y exportar”.

La actividad de I+D de Ferrer se remonta a 1959, cuando la compañía creó un departamento científico para desarrollar nuevos medicamentos con una visión clara desde el inicio: invertir en investigación y expandirse internacionalmente.

 

2. Desde el primer día, el objetivo fue crear medicamentos, no solo comercializarlos.

Los primeros equipos de investigación se centraron en desarrollar nuevas formulaciones a partir de compuestos conocidos y en crear nuevas entidades químicas derivadas de estructuras existentes.

 

3. El I+D de Ferrer encontró su propio espacio en 1978.

Ese año se trasladó al Centro de Investigación Farmacéutica en el barrio de Sants-Badal, reuniendo bajo un mismo techo los distintos ámbitos de investigación y reforzando la capacidad para diseñar, desarrollar y controlar nuevos medicamentos de forma integrada.

 

4. Evolucionó de un único centro a una red de hubs especializados.

Con el tiempo, el modelo pasó a una red de centros especializados que trabajan de forma transversal, integrando desarrollo químico, galénico, preclínico y clínico para ganar eficiencia y coherencia.

 

5. La colaboración no es opcional, forma parte del modelo.

El enfoque abierto y descentralizado implica trabajar estrechamente con universidades, empresas biotecnológicas, centros de investigación y hospitales, poniendo el foco en alianzas y conocimiento compartido.

 

6. La sostenibilidad está redefiniendo cómo se desarrollan los medicamentos.

Una parte relevante del I+D se centra en la química verde, impulsando procesos más sostenibles, con menor impacto ambiental y el uso de disolventes más limpios.

 

7. A partir de los años 2020, el propósito se convierte en filtro.

El I+D se redefine como una herramienta para generar impacto social, priorizando enfermedades graves, debilitantes y de baja prevalencia con alta necesidad médica no cubierta.

 

8. El pipeline se concentra en dos grandes prioridades terapéuticas.

Ferrer focaliza su investigación en enfermedades neurológicas raras y enfermedades pulmonares vasculares e intersticiales, donde el impacto sobre la calidad de vida es mayor y las opciones terapéuticas son limitadas.

 

9. Excelencia clínica y ética como principios clave.

El diseño y ejecución de los estudios clínicos se basan en los más altos estándares científicos y éticos, garantizando la protección de los participantes y la calidad de los datos.

 

10. La integración define el modelo operativo.

Como compañía integrada, Ferrer conecta investigación, desarrollo, fabricación y comercialización, manteniendo el control a lo largo de toda la cadena de valor.

 

11. La transformación del pipeline va de la mano de una transformación global.

Los cambios en I+D se apoyan en avances en digitalización, sostenibilidad, talento y capacidades, con una mayor orientación a la toma de decisiones basada en datos.

 

12. La investigación incorpora múltiples perspectivas desde el inicio.

Desde fases tempranas se integran la visión del paciente, el conocimiento regulatorio, el acceso al mercado y la experiencia médica, asegurando desarrollos viables y relevantes.

 

13. La innovación continúa más allá de la aprobación.

Ferrer extiende la innovación durante todo el ciclo de vida del medicamento, mejorando formulaciones, sostenibilidad del packaging y soluciones de suministro para seguir generando valor.

Científica con guantes azules, bata y gorro protector utiliza una pipeta de precisión sobre unos viales en un laboratorio.