Una antigua planta de productos de autocuidado y cosméticos, nuestro centro de Esplugues de Llobregat se ha convertido en un referente de fabricación farmacéutica avanzada. Concebido desde el inicio con la sostenibilidad como eje central, el proyecto de transformación ha culminado con la obtención de la certificación LEED Certified, un reconocimiento internacional que avala las mejores prácticas en eficiencia energética, uso responsable de recursos y reducción del impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio.
Este logro es el resultado de un recorrido exigente y de un verdadero esfuerzo colectivo. A diferencia de una obra nueva, el proyecto ha implicado la rehabilitación de un edificio existente, reutilizando su estructura y fachadas originales y afrontando importantes limitaciones técnicas, especialmente en entornos industriales altamente regulados como las áreas de producción. A pesar de ello, el equipo ha conseguido integrar soluciones innovadoras, desde la optimización energética y la recuperación de calor hasta la generación de energía renovable y la monitorización ambiental, demostrando que es posible avanzar en sostenibilidad incluso en contextos complejos.
Más allá de la eficiencia y el impacto ambiental, el proyecto sitúa a las personas en el centro. Los nuevos espacios han sido diseñados para mejorar la ergonomía, el confort y la calidad del entorno de trabajo, incorporando mejores condiciones de iluminación, calidad del aire y organización del espacio. Así, sostenibilidad y bienestar se convierten en elementos inseparables de un proyecto que no solo refuerza la capacidad productiva de Ferrer, sino que también contribuye activamente a construir un futuro más justo y un entorno verdaderamente habitable.